lunes, 31 de marzo de 2008

ATRACTIVOS TURISTICOS Y REGIONALES








Dunas de Bilbao






Es un impactante desierto de arenas finas, producto de la erosión de los elementos naturales por el paso del tiempo, que nos hace transportarnos en la imaginación al medio oriente, por eso ha sido escogido por diversos directores de cine para realizar locaciones de cintas de renombre internacional.
Las Dunas de Bilbao se localizan a 65 Km. al este de Torreón, viajando en coche se hacen aproximadamente 45 minutos.
El clima es extremoso, en verano la temperatura oscila entre los 25 y 35 grados centígrados, y en el invierno entre 5 y 18 grados centígrados.
La mayoría de la actividad animal se puede apreciar en la noche, observando el uma exsul, una lagartija que sólo se encuentra ahí, y otros animales típicos del desierto como víboras, culebras, correcaminos, halcones, y coyotes. La flora es propia de la zona, como la candelilla.
En las Dunas de Bilbao se puede practicar el sand boarding, similar al snow boarding, sólo que con sol y arena. También se puede ser arrastrado en tabla por una cuatrimoto a través de las dunas, semejante al esquí acuático o wake board. Actualmente se llevan eventos de deportes extremos.
En cualquier época del año es recomendable llevar agua, protector solar, lentes, zapatos cómodos o tenis, cachucha o sombrero, playera y pantalones.



Cueva del Tabaco



En la Cueva del Tabaco, don Juan de la Cruz Borrego y un puñado de patriotas ocultaron 55 bultos y cajonería que contenían el Archivo General de la Nación, transportado en un tren de carretas. Inicialmente, aquel archivo quedó en el Arroyo del Jabalí, lugar que a la postre se considero inseguro, por lo que más tarde se decidió trasladar aquella documentación a la Cueva del Tabaco, donde permaneció durante dos años, hasta ser entregado por don Juan de la Cruz Borrego y sus hombres a una columna del Ejército Republicano en el paraje denominado Punta de Santo Domingo, parte de lo que en el presente es el municipio de Viesca, Coahuila.


Grutas del Rosario






Las grutas del Rosario están localizadas en la Sierra del mismo nombre en el municipio de Lerdo, Dgo. aproximadamente a 20 km de Mapimí.
Las Grutas del Rosario son una cavidad natural en la que se pueden apreciar formaciones de estalactitas y estalagmitas. La gruta posee una profundidad en la que se desciende a más de 500 metros y es posible explorarla con la ayuda de un guía experto y con el uso de lámparas y linternas.
A través del tiempo, con la disolución y acumulación de sales, se crearon figuras de estalactitas, estalagmitas, pisolitas, etcétera , pudiéndose apreciar las denominadas: "chimeneas", "los novios", "castillos", "tronos", "monstruos"; otras poseen sonoridad notable: "arpa", "timbal", "piano", "cuerdas y metales".
El recorrido total es de 500 metros y se recomienda contratar el servicio de un guía en Mapimí.




Presa Francisco Zarco






Puesta en funcionamiento a fines de los años sesenta para servir como reguladora de corriente y captadora de las aguas río abajo de la presa El Palmito. En sus márgenes cuenta con pescaderías y asadores. Es posible practicar la pesca, la natación, el canotaje y el campismo en general. En sus aguas se encuentra carpa, mojarra tilapia y bagre. Dista de Ciudad Lerdo, Dgo. 70 kilómetros por la carretera a Durango, tomando la desviación correspondiente.
Los visitantes podrán practicar la pesca deportiva; hacer un recorrido a bordo de una lancha de motor, o rentar canoas para remar; freír al aire libre las piezas de carpa, robalo, mojarra o bagre, es una actividad pasado el medio día; y por la tarde, un recorrido geológico reconociendo una zona rica en cavernas escondidas entre las formaciones sedimentarias de la zona.



Puente de Ojuela


El Puente Colgante de Ojuela se encuentra al noreste del estado de Durango, muy cerca de las grutas de Rosario, aledañas al histórico pueblo de Mapimí. En 1898, el ingeniero Santiago Minguín dirigió la obra de construcción. Es un puente colgante de madera y acero y mide aproximadamente una longitud de 318 metros por 1.80 de ancho. El puente descansa en sus extremos sobre dos soportes llamados estribos.
Sobre dichos estribos se apoyan las vigas y cables, que a su vez sostienen el tablero. Las orillas laterales del tablero están cerradas por medio de pretiles.
El puente une a una mina abandonada (la Ojuela) con un pueblo, ahora fantasma, que durante decenas de años, desde la época de la Colonia, permitió la explotación de diversos materiales. El Puente de Ojuela es una maravilla tecnológica y un atractivo turístico.